IV: SOY EL HÉROE DE LA ERAS

Separa la cabeza del cuerpo, Dante. Tómate tu tiempo.

— María. Mercenaria.

Reino Norte. Año 528. Bosque Oscuro.

El joven Tristán sobrevivió al ataque de Piedra Alta. Han pasado dos años desde que el rey Alejandro formara a un escuadrón con el único objetivo de matar a Dutch. Los espías reales informan de que Dutch se encuentra en La Torre Escarlata. Nuestro valiente Héroe, junto con Mefisto, Samara, Gonza y Miller parten rumbo para dar caza de una vez por todas a la banda de Los Lobos. Actualmente se encuentran a mitad de camino en el Bosque Oscuro. Un lugar conocido por ser un sitio lúgubre, en el que sol no llega, y merodean manadas de lobos.

-Estamos a medio camino de la torre escarlata. Ser cautelosos. Puede que Dutch nos haya preparado alguna sorpresa -Dijo Tristán mientras avanzaba con el grupo rompiendo ramas bajo sus pies. Al fondo del bosque se escuchaban aullidos, pero no se podía saber que o quien los hacía.

-Muchacho espero que sepas muy bien contra quien te estás enfrentando. Nuestra misión principal es matarlo, pero no lo lograremos si no dejas de ser un paranoico -dijo Miller. El capitán del escuadrón- No olvides quien hasta al mando aquí.

De repente, una gran manada de lobos rodeo al grupo. Eran lobos jóvenes y con una gran energía y ímpetu. Nuestro noble héroe se acercó al miembro alfa del grupo y extendió su mano para que la oliera.

-¿Tristán estás loco? No tientes a la fortuna -dijo Samara.

El lobo olió a Tristán y se quedó en silencio por un momento, observándolo con curiosidad. Tras unos momentos la manada decidió marcharse y no atacar al grupo.

-¿Cómo lo haces chicho? ¿eres especial? -Pregunto Mefisto- ¿El pozo te dio poderes mágicos?

Tristán se echó a reír mientras observaba las estrellas. Por algún motivo alguna entidad superior parecía protegerle frente al terrible mundo que le había tocado vivir. La muerte de sus amigos lo marcaba profundamente, y solo vivía para traer justicia a aquellas que fueron asesinados de manera injusta.

-Soy El Héroe de las Eras. Ahí tienes tu respuesta viejo amigo.

Todo el grupo lo miro de manera asombrada. No sabían si estaba loco o la caída al pozo le había golpeado la cabeza lo suficientemente fuerte como para estar delirando. El grupo volvió a continuar sobre sus pasos en dirección a su objetivo.

Unas horas después.

Nuestro grupo llega a un cementerio abandonado. Finalmente deciden montar aquí el campamento donde descansaran del arduo camino. El bosque oscuro podía llegar a ser muy agobiante a su modo. El grupo finalmente se puso de acuerdo en que no volverían a pasar por ahí.